jueves, 30 de diciembre de 2010

La confianza en la industria farmacéutica

Parece que negocio y salud son dos conceptos difíciles de integrar. En el caso de la industria farmacéutica esta dificultad radica en que no se produce un bien privado, sino un bien público: la salud.

Para complicar aún más la cuestión, la reputación del sector se ve dañada por diversos escándalos que saltan a la esfera pública, como por ejemplo: las enfermedades ad hoc – para las que tenemos el medicamento y nos falta la enfermedad -; la relación entre las patentes y los países en desarrollo, el problema del sida en África, la opacidad de muchas de las investigaciones, etc. Todas estas cuestiones construyen un clima de desconfianza, producen una erosión continuada de la confianza por parte no solo de los consumidores, sino también de las propias administraciones y, sobre todo, de la opinión pública. La industria farmacéutica tiene problemas de credibilidad, su legitimidad siempre está puesta en duda, y por lo tanto necesita emprender un gran esfuerzo para poder hacer frente a este reto que es la perdida continuada de confianza.

Dos razones básicas impulsan la desconfianza por parte de la opinión pública. La primera, es el gran poder que tienen estas compañías. Un poder difícil de concretar y, por tanto, de controlar. No sabernos ni quién, ni dónde, ni el por qué se toman unas decisiones que van a afectar a todos los ciudadanos. La segunda hace referencia directamente a la ética, pues este poder no está, ni muchos menos, a la altura de su responsabilidad. Si la responsabilidad tiene que ser proporcional al poder, es normal que la sociedad civil desconfíe de un sector que no se caracteriza precisamente por la transparencia.

¿Cómo pueden entonces las industrias farmacéuticas recuperar la confianza del público en el sector? Desde la ética empresarial entendemos que existen tres pasos básicos que estas empresas deberían dar en la dirección de un nuevo diseño institucional capaz de gestionar y recuperar la confianza necesaria para que tanto la sociedad como el mercado vuelvan a confiar en su, hoy más que nunca, necesaria contribución.

El primer paso se centra en la gestión ética de esta responsabilidad. Recordemos que la responsabilidad se refiere a la capacidad de respuesta que tiene la empresa frente a los diferentes grupos de interés. En este sentido, una industria es responsable cuando es capaz de responder de aquello que se espera de ella, cuando es capaz de integrar el beneficio económico con el social y el medioambiental, cuando es capaz de atender a todos los intereses en juego. Gestionar esta responsabilidad desde un punto de vista ético, esto es, desde el compromiso de la empresa y no sólo desde su instrumentalización, implica primero que todo definir cuáles son estos compromisos en un código ético que, como documento formal, presente el carácter de la empresa, su apuesta por la responsabilidad en este caso.

En segundo lugar, debe comunicarse el cumplimiento alcanzado de estos compromisos públicos. Nos referimos a los llamados informes de responsabilidad social o informes de sostenibilidad, que siguiendo una metodología específica, informan de todo aquello que la empresa ha aportado a la sociedad. Pero estos informes pueden servir también para ocultar la realidad y, por desgracia, la injusticia.

De ahí que el tercer paso en esta progresiva generación de confianza lo constituyan los Comités de Ética y Responsabilidad Social Corporativa (CERSC). La idea que desarrollamos desde la ética empresarial es que en la elaboración de estos informes de responsabilidad social, se incorpore la participación de los diferentes grupos de interés. De esta forma, los diferentes stakeholders no son simplemente grupos de receptores pasivos de una información elaborada y preparada de antemano, sino que puedan de alguna forma intervenir tanto en la aportación de información, como en la elaboración de la misma, así como en el seguimiento y control de toda esta comunicación.

Por último, siempre debemos recordar que responsabilidad significa siempre co-responsabilidad. Si queremos recuperar la confianza en un sector clave para el desarrollo social debemos implicar también en esta mejora a las administraciones públicas, como primeros clientes, así como a las asociaciones de consumidores, profesionales sanitarios, etc. Es muy difícil que estas empresas puedan generar confianza si no se trabajan estas tres ideas: los códigos, las memorias y los comités de ética.

Publicado en el Periódico Mediterráneo el 28/11/10

lunes, 27 de diciembre de 2010

La responsabilidad social se afianza en la Comunidad Valenciana, a pesar de la crisis

 El concepto de responsabilidad social empresarial va calando en el lenguaje empresarial valenciano, como muestra que el 51,7% de los empresarios afirmen conocer este concepto. El aumento en el conocimiento respecto a los datos de 2006, casi un 20%, se ha producido en gran medida en las empresas de menor tamaño, las pymes valencianas, que hoy, y pesar de la crisis, tienen un conocimiento mayor de estos temas. Así lo afirma la 2ª edición del ERSE-Observatorio de Ética y Responsabilidad Social, Comunitat Valenciana 2009, presentado en Valencia por la Fundación ÉTNOR, y en el que se ha recogido la opinión de más de 800 empresarios, trabajadores, clientes y sociedad en general.

La contrapartida de este dato se encuentra en un elevado desconocimiento de la RSE entre la sociedad valenciana. Sin embargo, aunque un 71% de los valencianos no han oído nunca hablar de RSE, sí identifican las prácticas concretas que determinan un comportamiento empresarial responsable, como pueden ser la conciliación laboral, la igualdad de oportunidades, la protección del medio ambiente o la atención al cliente.

Uno de los cambios más significativos respecto a la primera edición del ERSE en 2006 se encuentra en el cambio de dirección en la comprensión de la RSE, entendida mayoritariamente hoy en día como una mejora de la gestión. La cuestión que habrá que comprobar en el futuro es si esta aproximación se da por una gestión ética comprometida o, por el contrario, es una respuesta cortoplacista a un tema que está de moda.

Varios datos de esta investigación apuntan a una postura de la sociedad más crítica y desconfiada, que sigue situando la publicidad, el “para vender más”, como una de las motivaciones principales de las empresas para abordar estos asuntos. Precisamente la exigencia de transparencia y comunicación por parte de la sociedad es otra de las conclusiones principales de este estudio. Una exigencia de comunicación que se corresponde con una positiva valoración por parte del empresariado de comunicar los asuntos relativos a la RSE. Un 65,4% de los empresarios creen que es adecuado comunicar las acciones desarrolladas en materia de RSE, y en concreto cerca de un 70% de los empresarios valencianos valorarían muy positivamente la creación de un Registro de buenas prácticas empresariales o un Certificado de empresa socialmente.

Otro de los aspectos donde difieren ampliamente empresa y sociedad es el de la cantidad de empresas que en la actualidad están implantando la RSE. De nuevo la sociedad se muestra crítica, afirmando un 69,7% que son pocas o ninguna las empresas que lo implantan, frente a un 56,1% de los empresarios que afirman que son bastantes o muchas.

En cuanto al papel que la Administración Pública debe tener para fomentar la RSE tanto empresa como sociedad destacan las ventajas fiscales y las subvenciones. Sin embargo, ninguno de los grupos de interés entrevistados cree que aplicarse la responsabilidad social a la propia administración sea fundamental para el avance de la RSE en nuestra Comunidad.

Frente a ello, el equipo de investigación que ha desarrollado el Observatorio ERSE, dirigido por el Catedrático de Ética Empresarial Domingo García-Marzá, recomienda la aplicación de la RSE a la Administración Pública o la integración de las clausulas sociales en las compras públicas como pasos fundamentales para el avance de la RSE.


ERSE-Observatorio de Ética y Responsabilidad Social, Comunitat Valenciana 2009.
El estudio tiene por objetivo ofrecer un diagnóstico de la situación de la ética y la responsabilidad social (RSE) como base para desarrollar e implementar políticas y planes de acción en este ámbito. Para ello ha analizado la opinión de más de 800 empresarios y directivos, trabajadores, clientes y sociedad en general al respecto.

Entre las características específicas de este estudio destacan los siguientes aspectos:

- El análisis se centra en las pequeñas y medianas empresas

- Parte de un concepto plural de empresa: tiene en cuenta la opinión de todos los grupos de interés

- Sitúa la comunicación de la RSE como un elemento intrínseco a la propia RSE y clave para su desarrollo. Para analizar cómo las empresas están comunicando sus avances en RSE se han analizado las páginas web de las 108 empresas más grandes de la Comunidad conforme a diez indicadores: códigos éticos, informes de sostenibilidad, valores éticos, políticas con proveedores, etc.

Los datos de esta investigación, recogidos a finales de 2009, ofrecen, de manera indirecta, un análisis de la repercusión que la crisis ha tenido en el avance de la responsabilidad social.


La Fundación ÉTNOR
La Fundación ÉTNOR es una fundación sin ánimo de lucro que tiene como objetivo principal promover la ética y la responsabilidad social en la actividad económica y en las organizaciones e instituciones públicas y privadas.

Desde 1991 ÉTNOR desarrolla actividades encaminadas a este fin a través de la difusión y sensibilización de la importancia de la ética en las organizaciones; la formación de profesionales; la investigación y la asesoría ética.

ÉTNOR ha llevado a cabo proyectos con distintas empresas y organizaciones: Códigos éticos, Memorias de RSE/ Informes de Sostenibilidad, Dirección por valores, Auditorías éticas, creación y seguimiento de Comités de Ética, Planes de igualdad, Informes de Buen Gobierno, etc.


Estudio completo [ver]

viernes, 24 de diciembre de 2010

Stefano Zamagni: ¿Es posible compaginar la competitividad de la empresa con la felicidad?

[Seminario ofrecido en la Fundación Étnor]
Tuve la oportunidad de conocer a la profesora Adela Cortina en Buenos Aires hace unos meses y fue un descubrimiento para mí importante el comprobar que teníamos intereses académicos, científicos e intelectuales en común. Quisiera, por tanto, en primer lugar agradecer a Adela Cortina y a D. Emilio Tortosa la invitación recibida por parte de la Fundación ÉTNOR para estar hoy con ustedes, y así también conocer mejor esta comunidad autónoma y su cultura.

El tema que voy a tratar, como muy bien ha anunciado la profesora Adela Cortina, es la relación entre la felicidad y la empresa, y el gobierno de las empresas. Actualmente es un tema bastante nuevo y estoy seguro de que en los próximos años se va a desarrollar más.

1. La paradoja de la felicidad
Voy a empezar con un fenómeno denominado en la literatura científica internacional la “paradoja de la felicidad”. En 1975 en Estados Unidos el economista Richard Easterlin ingenió una curva ya famosa en todo el mundo, después de mucho trabajo empírico, estadístico y econométrico: poniendo el ingreso per cápita en el eje horizontal, y un indicador de felicidad en el eje vertical. ¿Cómo se puede determinar un indicador de felicidad? Entre los parámetros objetivos de calidad de vida se tiene en cuenta el consumo de psicofármacos, la ruptura de matrimonios, suicidios, etc.; los parámetros subjetivos se basan en encuestas, preguntando a las personas acerca de su experiencia. Su equipo elaboró un algoritmo para sintetizar éstos parámetros, relacionando el indicador de felicidad con los ingresos per cápita. Lo que se obtiene es una curva creciente hasta que el nivel de ingresos per capita alcanza los 28.000 $ anuales, después la curva empieza a decrecer ligeramente, lo que significa que a partir de un determinado punto, con mayores ingresos per cápita va a disminuir la felicidad. Esto es hoy conocido como la “paradoja de la felicidad” (Paradoja, es una palabra griega y significa una cosa que maravilla, que uno no puede deshacer)

¿Es posible compaginar la competitividad de la empresa con la felicidad? A los economistas nos han enseñado que la riqueza, los ingresos, son en buena medida factores de aumento de la felicidad. Es verdad, pero hasta el vértice de la curva del Cuadro 1. Los países pobres están en la parte izquierda de la curva, su infelicidad radica en la falta de dinero suficiente para comer, para
estudiar, etc. No sé si somos felices en los países del mundo occidental avanzado, pero en Estados Unidos hoy los ingresos per cápita están alrededor de 38.000 dólares, en Italia de los 29.000 euros.

La paradoja de Easterlin no despertó gran interés en 1975, a pesar de ser una cosa curiosa. Sin embargo, hoy es un problema preocupante de orden filosófico, si nos planteamos cuál es la legitimidad política, social y cultural de un sistema económico que es muy tajante en producir ingresos, servicios y cosas, pero a costa de ir disminuyendo la felicidad media.

El 2005 en la Unión Europea de los quince se suicidaron 62.000 personas. ¿Qué significa esta cifra y quiénes son los que se matan? No son en general los pobres, porque éstos mantienen la esperanza de futuro; los que se suicidan son quienes tienen más poder adquisitivo y todas las cosas que desean, pero carecen del sentido de la vida. Este dato es preocupante porque va en aumento anual y ya es superior al número de personas que mueren en accidentes de trabajo. Los políticos y gobiernos tienen medidas para impedir este tipo de accidentes, y eso es bueno, pero el número de los que se suicidan es todavía superior.

2. Legitimación del sistema e interpretaciones de la paradoja
Entonces hay que ver cómo se legitima socialmente un sistema económico extraordinariamente productivo, pero que no hace que las personas estén contentas y felices. Desde la filosofía es una cuestión importante, pero también lo es desde el punto de vista económico. Daniel Kahneman fue Premio Nobel de Economía por desarrollar esta paradoja y ya advirtió que el dinero es importante para nuestra felicidad, pero hay otras que también lo son. Existen tres interpretaciones en la literatura contemporánea de esta paradoja.

a) Daniel Kahneman
Lo que se llama el efecto “tapis roulant”2 o en inglés “treadmill”, en español sería “lo que ocurre siempre”, en el mismo círculo. Aplicado a la paradoja significa que fácilmente nos acostumbramos a un nivel de vida y cuando el ingreso aumenta no se aumenta la utilidad, como bien saben todos los economistas.

b) El efecto Debble
La segunda explicación está ligada a lo que se conoce como “efecto Debble”, original de un economista y sociólogo americano, muy ligado a la contribución de Hirsh, economista inglés que destacó por tener una visión muy interesante en el desarrollo de la teoría de los bienes posicionales. Para explicar la posicionalidad (la felicidad puede disminuir cuando los ingresos aumentan) Hirsh alude al problema de la “envidia social”: siempre vamos a envidiar a quienes están por arriba; queremos obtener siempre más no para cubrir nuestras necesidades, sino para posicionarnos en la escala social.

c) La “felicidad relacionada”
La tercera explicación, con la cual quiero contribuir junto con otros investigadores de diferentes partes del mundo, es lo que se llama la “felicidad relacionada”.


Puedes seguir leyendo este post en el libro del XVI Seminario de Ética Económica y Empresarial de la Fundación Étnor, pp. 61 - 74 [ver]

viernes, 17 de diciembre de 2010

Educar en la Responsabilidad Social

Carmen Ferrete, 17/12/10
¿Cómo promover la responsabilidad social a través de la educación? No sólo educamos a personas para ser profesionales, también educamos a futuros ciudadanos, a futuros consumidores y porqué no a futuros empresarios.

Aunque la educación cívica tiene una larga historia y tradición, sin embargo en España hace apenas dos años ha comenzado a preocupar en el Parlamento y a ocupar los titulares en los medios de comunicación. ¿Por qué este creciente interés? Dentro de nuestras fronteras el debate comienza cuando la última Ley Orgánica de Educación establece como obligatoria la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Entonces en España asistimos a un espectáculo lamentable que convirtió un asunto de interés general en un asunto partidista.

El rechazo a la nueva disciplina desde algunos sectores de la sociedad se da porque no se tiene claro el significado de ese saber llamado ética, que no es lo mismo que moral o ni mucho menos, moralina. La ética se ocupa de valores objetivos y universales. Ese conjunto de principios éticos compartidos sobre los que necesariamente tiene que asentarse la democracia, porque se trata de valores que permitan el pluralismo moral dentro de un marco de convivencia común y justa.

Es más fácil de lo que parece ponerse de acuerdo en determinados valores éticos. Y es que nos ha costado muchos siglos aprender: que la paz es preferible a la guerra, la libertad a la esclavitud, el saber a la ignorancia, que no es admisible el maltrato, la violencia o la explotación laboral. Se trata de mínimos compartidos que necesariamente hay que transmitir y trabajar en las aulas. Del mismo modo que se enseñan los contenidos universales y objetivos de las asignaturas de matemáticas, física o historia.

Realmente el origen de la asignatura se sitúa fuera de nuestras fronteras, en concreto en las diferentes resoluciones de la Unión Europea a partir de 1996. La reflexión entonces se iniciaba con una constatación: los valores cívicos están en crisis. El resultado, un déficit en la conciencia cívica democrática. Por eso Europa reclama al sistema educativo aborde contenidos como la democracia y sus valores éticos, los derechos humanos, la resolución dialogada de conflictos.

La educación es el bálsamo eficaz para todo tipo de dolencias, es verdad, pero tiene un gran problema, es una medida muy lenta. Pero, a mi juicio, es la más eficaz, sin obviar por supuesto otras medidas necesarias como las jurídicas, administrativas, penales, policiales, etc. Por eso los educadores no podemos actuar solos y mucho menos a contracorriente (que es lo que hacemos con frecuencia en las aulas).

Educar para la responsabilidad es una responsabilidad de todos, no sólo de los docentes. Por eso es necesaria una reflexión conjunta desde todas las instancias sociales y promover un consenso acerca del tipo de ciudadano que necesitamos. Yo creo que podríamos ponernos de acuerdo en el siguiente modelo de ciudadano: concienciado, autónomo, crítico, creativo, activo, participativo, solidario y, como consecuencia de todo ello, responsable (con capacidad de responder a los retos del mundo global).

Educar en la responsabilidad cívica consiste en un doble juego de, por un lado, conciencia y prácticas democráticas y, por el otro, la actuación y el compromiso colectivo de mejora de la realidad. Por eso educar ciudadanos y más aún ciudadanos cosmopolitas no es posible sólo por la vía racional es necesaria la vía vivencial, la puesta en práctica de trabajos que conlleven un progreso moral.

Los futuros profesionales, ciudadanos y empresarios que necesitamos también tienen que estar empoderados en una serie de virtudes que hasta hace bien poco pertenecía exclusivamente al ámbito de la moral individual. Virtudes cívicas como la empatía (el ser capaz de ponerse en el lugar de los otros); la compasión (la sensibilidad necesaria para el cuidado de lo humano y no humano); la motivación para iniciar la acción y la transformación hacia un mundo más justo; y la responsabilidad ante sus decisiones y comportamientos.

Para finalizar ¿qué legitimidad tiene una democracia sin ciudadanos o, dicho de otro modo, una democracia con ciudadanos sin democracia?


Artículo publicado en el Periódico Mediterráneo el 29/11/09


martes, 14 de diciembre de 2010

I Congreso Nacional de Filosofía Práctica o Aplicada (Universitat de Barcelona)

 Los días 18, 19 y 20 de abril de 2011 se celebrará en la Universitat de Barcelona el I Congreso Nacional de Filosofía Práctica o Aplicada. En esta ocasión uno de los ejes temáticos del Congreso será "El filósofo en la empresa".

El I Congreso Nacional de Filosofía Práctica o Aplicada del estado español quiere mostrar de qué manera y en qué ámbitos los profesionales de la filosofía están desarrollando actividades vinculadas con su formación. Convencidos de que no cabe reducir (ni confundir) la práctica de la filosofía con el trabajo docente que se efectúa en los centros de enseñanza, ya sean éstos escolares o universitarios, deseamos dar a conocer aquí las distintas experiencias que se están llevando a cabo de aplicación de los conocimientos y las herramientas propias de la filosofía en la actualidad, para intervenir en diferentes espacios sociales aportando reflexiones y soluciones a los problemas que se plantean. Nuestra sociedad requiere profundizar en su actual concepto de democracia participativa, y ello requiere, sin lugar a dudas, de una ciudadanía no sólo comprometida e informada, sino también capacitada para analizar con espíritu crítico su propia realidad, dispuesta a entablar un diálogo constructivo y cooperativo con sus conciudadanos, y abierta al examen personal desde una dimensión ética y existencial.En la contribución de dicho objetivo, la filosofía sigue jugando hoy (y ha de seguir haciéndolo), un papel imprescindible.

El envío de comunicaciones/talleres está abierto hasta el 10 de enero de 2011. Más información en la web del congreso: http://www.congreso.afpc.es/index.php

Para presentar una comunicación / taller: enviar un resumen (600-800 palabras) antes del 10 de enero a JMendez@afpc.es. Se confirmará la aceptación de las comunicaciones y talleres antes del 31 de enero.

lunes, 13 de diciembre de 2010

RS en la Red: Información, Divulgación y Debate

Dilnéia Couto, 13/12/10
La RS (Responsabilidad Social) como tema de emergente actualidad en los contextos globales de debate y reflexión, viene ganando en los últimos tiempos muchos espacios para su difusión y fortalecimiento en el ámbito social. Lo cual indica que estamos ante una temática de indudable interés para muchos de los internautas.
De ahí que nos encontramos con que los nuevos medios son hoy el espacio por excelencia de información, divulgación y debate sobre la RS. La necesidad acuciante de información y formación sobre los temas alrededor de la responsabilidad social estimula la creación de 'redes de conocimiento' que se instalan en Internet como soporte, lo cual se ha trasformado en la actualidad en la herramienta por excelencia para la creación de espacios de debate público o, sino para la creación, como minimo para el estímulo a este debate.

Frente a este panorama nos encontramos con innumerables blogs, diarios informativos, redes sociales o comunidades de redes sociales en las que el tema gira en torno a la responsabilidad social. Algunos ejemplos serian: Comunidad ÉTNOR (red social), un espacio de diálogo e intercambio de información creado por la Fundación ÉTNOR (para la ética de los negocios y las organizaciones) y que ya cuenta con más de un centenar de miembros de los diferentes lugares del mundo; Noticias RSE (Espacio de información sobre desarrollo sostenible), un blog donde se pueden encontrar informaciones de destacada relevancia sobre temas de RSE; Diario Responsable (Claves para la gestión responsable), un diario informativo donde encontramos información, noticias de opinión y debates alrededor de la RSE, ISR, etc.

A sabiendas de que esta tan escueta lista de medios es sumamente mediocre frente al enorme potencial de espacios que encontramos actualmente en la red, nos comprometemos a lo largo de los proximos días a ir publicando listas sobre espacios similares de divulgación y encuentro en red. Puesto que, informar, debatir y crear comunidad alrededor de la RS es uno de los objetivos principales de este blog.

Sin embargo, y volviendo al tema central , lo que refleja esta ola informativa sobre RS es que, en primer lugar, existe una importante demanda de información de calidad sobre estos temas y que, en segundo lugar, estamos frente a un fenómeno que parece imparable a pesar de todos los problemas: la RS. La labor de crear las herramientas (intelectuales e informáticas) para el debate es un serio compromiso con la divulgación de información veraz sobre la temática, lo cual favorece a la formación de espacios plurales de debate en donde todos podamos ser participes de la construcción de - por parafrasear Adela Cortina - "una sociedad más justa y más feliz".

viernes, 10 de diciembre de 2010

Pfizer y los cheque bebe

Patrici Calvo, 10/12/10
“Qué poco vale una vida humana” es lo que debió pensar la multinacional farmacéutica Pfizer cuando, en abril de 2009, negoció y llegó a un acuerdo con el gobierno de Nigeria para evitar ser juzgada por las desastrosas consecuencias de los ensayos clínicos que realizó con 200 niños de ese país: 11 muertos y un centenar con graves e irreversibles secuelas.

Hoy sabemos, gracias a Wikileaks, que en 1996 la farmacéutica utilizó a 200 niños de Kano (Nigeria) como cobayas para probar uno de sus medicamentos contra la meningitis: el Trovan. También sabemos que ocultó lo resultados del ensayo para evitar que el fármaco fuera retirado del mercado. Y finalmente, sabemos que tan solo hicieron falta 75 millones de dólares (57 millones de euros) para hacer olvidar al gobierno nigeriano, a los fiscales de la causa, y a los familiares de los afectados los graves hechos acaecidos [ver informe].

Tal vez la cifra pueda parecer abultada para alguno, sin embargo es en extremo ridícula comparada con la cantidad que se solicitó en un primer momento (2.000 millones de dólares), con el volumen de negocio que mueve la farmacéutica, y con las indemnizaciones millonarias que ha tenido que desembolsar en otros casos por malas prácticas (como fue el caso del desinflamatorio Bextra). Cabe recordar, además, que uno de sus fármacos, el Lipitor, facturó sólo en 2004 10.862 millones de dólares.

Pero más allá del baile de cifras, la gravedad del asunto estriba, en primer lugar, en la inmoralidad de resolver conflictos que atentan contra los derechos humanos mediante prácticas disuasorias que van, desde la coerción a fiscales hasta la compra de silencio mediante dinero, como así desvelan The Guardian y El País en sus publicaciones de esta mañana. Y en segundo lugar, en la inmoralidad de no respetar los derechos fundamentales de las personas, atentando contra su vida o su integridad física, psíquica y moral. Es lícito hacer negocio con la salud, pero existen mínimos morales exigibles para todo el mundo que no pueden ser despreciados bajo ninguna circunstancia. Los derechos humanos forman parte de éstos, y saltárselos trae consigo el aumento de la mala reputación de la empresa, la desconfianza de los stakeholders y la deslegitimación de su actividad, hechos que pueden afectar directamente a su capacidad para el logro del beneficio económico y para la perdurabilidad de su actividad.

Y luego está el tema de la RSE, a la cual Pfizer se acerca con descaro a pesar de los reiterados escándalos por malas prácticas. Principalmente porque confunde, como suele ser habitual entre muchas de las grandes empresas, responsabilidad social con acción social.

Responsabilidad social viene de responder, y tiene que ver con cómo la empresa responde de aquello que se espera de ella, de, en definitiva, en qué medida satisface las expectativas legítimas de sus stakeholders –trabajadores, directivos, proveedores, entorno, sociedad, Estado, clientes, accionistas, generaciones futuras, etc-. Entre estas expectativas, evidentemente, se encuentra el respeto escrupuloso por los derechos humanos, hecho que no parece merecer consideración alguna por parte de la multinacional a tenor de las últimas noticias.

Como Pfizer, muchas empresas creen hacer responsabilidad social porque realizan obras sociales. Sin embargo, eso no es responsabilidad social, sino acción social. La diferencia es que la acción social no se vincula con cómo se consigue el beneficio, si ha sido generado de forma responsable o no, sino con qué se hace con parte de él. Las dos cosas son loables, pero no deben confundirse. No distinguir correctamente ambos conceptos produce que empresas que obtienen grande cantidades de dinero a base de explotar a los trabajadores, emplear niños, ejercer prácticas monopolísticas, discriminar por razón de raza, sexo o religión, o incluso llegar a utilizar seres humanos como cobayas, crean legitimar su actividad acudiendo a la donación de cuantiosas sumas dinero a fundaciones y organizaciones “non profit”.

Lo que parece claro es que el divorcio entre la sociedad y la industria farmacéutica es cada vez más visible. Ciertamente es un error generalizar, señalando como culpable todo el colectivo. Muchas de las empresas vinculadas llevan décadas realizando una labor importantísima para la toda la sociedad y de manera ética y responsable. Sin embargo, noticias como ésta y la destapada hace tan sólo dos semanas [ver] deterioran enormemente la imagen del sector y producen secuelas negativas tanto para los responsables directos -faltaría- como para el resto de sus componentes.

Tal vez la clave podría estar en empezar a tomar medidas para “diferenciarse”, en generar la trasparencia necesaria que permita a una empresa farmacéutica responsable -la mayoría- desmarcarse de aquellas que llevan a cabo malas prácticas y deterioran la imagen de todo el colectivo. Esta diferenciación podría venir de mejorar la trasparencia, de mejorar la comunicación entre la empresa y la sociedad, tanto en lo referente a los canales utilizados como en la calidad de la misma información que se ofrece a sus diferentes stakeholders.

En todo ello debería tener un peso específico la generación de códigos éticos y memorias de responsabilidad, pero, sobre todo -como apuntaba García Marzá en una de sus últimas intervenciones- la implantación e implementación de comités éticos que sirvan como órganos de verificación de la información, como mecanismo de control que se preocupe de que lo que se dice y lo que se hace es coherente. Ello mejoraría la confianza de los stakeholders y permitiría a la empresa construir poco a poco esa necesaria diferenciación de mercado que redunde tanto en el logro del beneficio estratégico como comunicativo, en la generación de aquellos recursos morales sin los cuales difícilmente se puede sobrevivir en una economía tan competitiva como la actual.

Ser transparentes y que esta transparencia sea creíble para sus stakeholders, puede ser un arma muy importante para mejorar las perspectivas de la empresa, tanto estratégicas como comunicativas, evitando sobre todo que las malas prácticas de unas deterioren la buena imagen de las otras.

Pero volviendo a Pfizer, creo que esta es una buena semana para volver a ver esa maravillosa película de Fernando Meirenes basada en una no menos maravillosa novela de John LeCarre: El jardinero fiel. Tal vez ahora encontremos la historia mucho más cercana a la realidad de lo que en un principio nos hicieron creer sus autores. Y es que, como se suele decir, la realidad siempre acaba superando a la ficción.


jueves, 9 de diciembre de 2010

La igualdad de género, asignatura pendiente en el Consejo Administrativo del IBEX 35

 La organización Ad Talentia realizó por segundo año consecutivo un estudio sobre el "Presente y Futuro de las Mujeres en los Consejos de Administración del IBEX 35". Entre las conclusiones sacadas destacan que sólo 10 de las 35 empresas del IBEX 35 superan los 15% de mujeres en el Consejo de Administración. Además, el nunero de mujeres en el Consejo del IEBX 35 no supera las 11% del total de consejeros.


Más información en:

http://addtalentia.com/images/prensa/informes/informe%20add%20talentia-2010.pdf

miércoles, 8 de diciembre de 2010

"Ética de los Medios. Una apuesta por la ciudadanía audiovisual"

 Ética de los Medios. Una apuesta por la ciudadanía audiovisual, coordinado por Jesús Conill y Vicent Gozálvez, es un libro que recoge un conjunto de trabajos de autores tales como: Adela Cortina, Justo Villafañe, Domingo García-Marzá, Jesús Conill y Vicent Gozálvez. Su principal objetivo es reflexionar y aportar razones para el cambio de paradigma que deben realizar los medios de comunicación. Entre los temas que trata están: la construcción de la ciudadanía audiovisual; el valor de opinión pública y el derecho a la información; el sentido de los códigos deontológicos y del profesionalismo comunicativo; la ética de la publicidad, entre otros. Todos ellos vistos siempre desde la perspectiva de una ética de la comunicación. (Barcelona, Gedisa, 2004).

viernes, 3 de diciembre de 2010

RSC y Universidad

José Félix Lozano, 03/12/10
 El pasado 24 y 25 de junio se celebró en New York la conferencia mundial del Global Compact en la que participaron más de mil personas entre políticos, directores de ONG´s, académicos y líderes del mundo empresarial.

Uno de los temas centrales y más discutidos durante esos dos días fue el papel de las escuelas de negocios y de la educación superior en el desarrollo de la responsabilidad social y la sostenibilidad. La impresión general no es buena. El director general de sostenibilidad de ACCENTURE para Europa, África y Latinoamérica – Peter Lucy – presentó los resultados de un informe en el que se afirmaba que el 93% de los 800 directores ejecutivos consultados reconocían que el tema de la sostenibilidad está en su agenda de forma prioritaria y que será clave para el éxito empresarial. Tras este primer dato, claramente positivo, viene el negativo. Peter Lucy también afirmaba que las Escuelas de Negocios y las universidades todavía no habían entrado de lleno en el tema de la sostenibilidad. Y esto tiene dos consecuencias muy negativas: una es que es difícil encontrar personas especializadas, y otra es que hay un considerable retraso en el desarrollo de herramientas de gestión de la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa.

El ciclo de evolución de cualquier tema social – la ecología, el multiculturalismo, el acoso moral, etc. - es básicamente el mismo: primero unas pocas personas empiezan a hablar de él y a generar debate y opinión; después llega a las universidades y centros de formación, se hace teoría sobre él, se sistematiza y se empiezan a desarrollar mecanismos para su gestión; y en tercer lugar se expande socialmente en palabras y hechos. En este camino también ha entrado la responsabilidad social corporativa. El problema es que el segundo paso avanza muy despacio y otras instituciones están tomando el relevo de las universidades en esa tarea de reflexionar, sistematizar e innovar. No es malo que otras organizaciones (cámaras de comercio, fundaciones, empresas, etc.) tomen la iniciativa; lo que es malo es que el mundo académico siga mirando para otro lado. Por eso el curso de verano organizado por la UJI y dirigido por el profesor D. García-Marzá y la profesora Elsa González ha sido tan valioso.

Reflexionar sobre la aportación de la responsabilidad social corporativa en la tarea del diseño institucional es clave para la construcción de una sociedad justa. Confiar sólo en la buena voluntad de las personas es una ingenuidad irresponsable. Tenemos que ser conscientes que a todos nos influye mucho la dinámica de las instituciones con las que convivimos (empresa, familia, escuela, administración de justicia, partidos políticos, etc.); y que estas instituciones tienen que funcionar de acuerdo a una serie de principios coherentes con las exigencias éticas de las personas. Es decir, es un vano esfuerzo pedir a la gente que cumpla las normas, que sea imparcial, que respete a otras personas, que responda de sus decisiones, que diga la verdad, etc. si las instituciones en las que trabaja y vive no actúan en la misma dirección. Incluso en ocasiones incentivan y premian comportamientos que van en otro sentido.

La responsabilidad de las instituciones está en lo que hacen y en cómo lo hacen; la legitimidad de las instituciones públicas reside en los fines que persiguen y en los medios que utilizan para alcanzarlo. Como muy bien recordó el premio Nobel de economía, A. Sen, en cuestiones del bien público no basta con el resultado final sino que hay que optar por el resultado global. Y esto también es válido para las universidades. Las instituciones de formación superior debemos reflexionar muy seriamente sobre nuestra misión, sobre lo qué hacemos, y también sobre cómo lo hacemos. Diseñar universidades responsables tendría un doble impacto en el fomento de la RSC, por un lado porque transmitiríamos la responsabilidad en la formación de los futuros directivos y líderes empresariales; y por otro, porque el propio funcionamiento responsable de la universidad haría una gran aportación a la construcción de una sociedad más democrática y justa.


José Félix Lozano es profesor Titular de Escuela Universitaria de ética y cooperación al desarrollo en la UPV (Valencia) y profesor invitado de la Universidad de Zittau (Alemania)

jueves, 2 de diciembre de 2010

El estado de la responsabilidad social en la Comunitat Valenciana

 La Fundación ÉTNOR, ética de los negocios y las organizaciones, presentará el próximo 21 de diciembre en Valencia las conclusiones de la 2ª Edición del ERSE- Observatorio de Ética y Responsabilidad Social de la Empresa, Comunitat Valenciana 2009. El estudio, que tiene por objetivo ofrecer un diagnóstico de la situación de la ética y la responsabilidad social (RSE) para implementar políticas y planes de acción en este ámbito, ha analizado la opinión de más de 800 empresarios y directivos, trabajadores, clientes y sociedad en general al respecto.

Entre las características específicas de este estudio se encuentran que centra su análisis en las pequeñas y medianas empresas, que parte de un concepto plural de empresa que tiene en cuenta la opinión de todos los grupos de interés, y por último, la importancia que da a la comunicación de la RSE como elemento intrínseco a la misma. Para analizar cómo las empresas están comunicando sus avances en RSE se han analizado las páginas web de las 108 empresas más grandes de la Comunidad conforme a diez indicadores: códigos éticos, informes de sostenibilidad, valores éticos, políticas con proveedores, etc.

Los datos de esta investigación, recogidos a finales de 2009 ofrecen además, de manera indirecta, un análisis de la repercusión que la crisis ha tenido en el avance de la responsabilidad social.

La presentación tendrá lugar el 21 de diciembre de 2010 a las 12:30 h. en Fundación Bancaja, Valencia.

Más información en www.etnor.org [ver]

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El futuro de la protección social: la reforma de las pensiones

Emilio tortosa, 01/12/10
 Nuestro XX Seminario de Ética Económica y Empresarial: Revitalizar las empresas para construir una buena sociedad sigue su curso. En esta ocasión el tema que abordaremos, El futuro de la protección social: la reforma de las pensiones es, sin duda, de gran importancia debido a la inquietud que despierta entre los ciudadanos.

Para esclarecernos este proceso de transformación en el sistema de pensiones contaremos con Adolfo Jiménez, Secretario General de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social, una de las personas de mayor autoridad en este ámbito.

El seminario tendrá lugar el jueves 16 de noviembre a las 19:30 horas en la Sala Ausias March del Centro Cultural Bancaja de Valencia. Se ruega confirmar asistencia a través de:T. 96 334 98 00; F.96 335 35 04; E-mail: fundacion@etnor.org

Fundación ÉTNOR
Navarro Reverter,10-8ª
46004 Valencia
Telf : 963349800

lunes, 29 de noviembre de 2010

Debate multidisciplinar para superar la crisis

 Con el reto es señalar qué falla en la RSE, qué elemento podría hacerlo eficaz para superar la actual situación de crisis y prevenir o mitigar situaciones semajantes en el futuro, el congreso EBEN España reunió en 2009 a los mejores especialistas en este sentido con la idea de poner en común sus reflexiones e investigaciones y contrastarlas con los puntos de vista de politicos y gestores. Todo ello con la pretensión de generar ideas plausibles que contribuyan al diseño colectivo de una economía de futuro. Una ecopnomía que incorpore valores como la responsabilidad, el respeto y la justicia entre otras cuestiones importantes, elementos cuya operatividad impida al máximo la generación de crisis como la actual y que tanto daño está haciendo a los más débiles.

En este sentido, el libro "Ética y Responsabilidad ante la crisis" (2010) contiene gran parte de las intervenciones presentadas y debatidas en el congreso EBEN España 2009 celebrado en Granada, entre las que destacan Ramón Jáuregui, Adela Cortina, Pedro Francés, Domingo García-Marzá y Jesús Conill (Granada, Ediciones Sider).

Dividido en 4 grandes bloques temáticos -"Ética y Responsabilida ante la crisis", "Ética y crisis financiera", "Reflexiones éticas sobre la crisis económica: modelos teóricos", y "Reflexiones éticas sobre la crisis económica: temas y casos"- en él pueden leerse interesantes reflexiones alrededor de la crisis, así como propuestas de mejora de la economía actual y de las instituciones, organizaciones y empresas que la componen. Entre otras, destacan "Sistema integrado de comunicación ética: una propuesta para afrontar la crisis" de Dilnéia Tavares, "Una ética de las próximas generaciones para integrar el medio ambiente y la ética empresarial" de Daniel Arenas y Pablo Rodrigo, "La participación dialógica como herramienta de gestión empresarial responsable" de Patrici Calvo, "La responsabilidad social en las Pymes comerciales: una propuesta desde la ética" de Carmen Martí, Roberto Ballester y Domingo García-Marzá, y "Ética de la responsabilidad para transformar la cultura económica" de Jesús Conill.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Ética y Empresa ‘en serio’

 Si hubiera escrito este artículo hace poco más de un año seguramente no habría pensado en dedicar estas líneas a analizar por qué la empresa, y también la sociedad, no se toman en serio los asuntos éticos dentro de las organizaciones.

Es más, incluso podría haber destacado como un gran avance el número creciente de empresas que se adhieren al Pacto Mundial de Naciones Unidas, hace Memorias de Sostenibilidad o elaboran políticas de RSE. Partiendo de esta realidad, parece necesaria la reflexión acerca de lo que ha pasado en los últimos años con la ética empresarial, la Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) u otras cuestiones relacionadas con estos asuntos.

Creo que, como ha pasado en general en la economía, en la última década se ha generado también una cierta especulación de estos asuntos. Digamos que muchas empresas se han ‘emborrachado’ con la retórica de la RSE; casi cualquier empresa que quisiera jugar en primera división se subió a este tren, generando así una competencia, a mi modo de ver insana, para ver qué empresa hacía una política de RSE más espectacular y llamativa con el objetivo de llenar páginas de periódicos y sorprender en foros empresariales. Parecía que las cosas en el mercado estaban tomando un camino de incorporación y respeto de principios éticos. Entonces llegó, para algunos, la sorpresa: estalló la crisis y descubrimos todos los agujeros negros que el sistema, el mercado y las empresas estaban ocultando, y los que nos quedan por conocer. ¿Por qué no nos hemos tomado en serio la importancia que la ética tiene para llevar adelante proyectos empresariales con éxito?

Esta era la pregunta que rondaba en el XIX Congreso de la European Business Ethics Network (EBEN – www.eben-net.org), que se celebró en Atenas hace apenas unos días. Ciertamente, este desánimo contrasta con el aire de optimismo que se respiraba en los encuentros de años anteriores. Hemos pasado de ‘por fin las empresas nos escuchan’ a ‘las empresas no nos toman en serio’ en sólo un año.

Lo que parece evidente es que en la última década la apuesta de las empresas por la incorporación de la RSE ha tenido más de retórica que de realidad; una retórica muy bien elaborada, pero detrás de la que no había mucho fundamento. Es de justicia también decir que no es el caso de todas las empresas. Es cierto que un número importante se ha tomado esto en serio. Por suerte, el momento que vivimos traerán consigo algo positivo; ayudará a distinguir unas empresas de otras; las que han incorporado y asumido algo más que la retórica.

También, es momento de hacer cierta autocrítica. Las organizaciones como la Fundación ÉTNOR (http://www.etnor.org/) y muchas otras, que se dedican a investigar, formar y acompañar a empresas y organizaciones en estos asuntos deberemos reflexionar sobre lo que hemos hecho mal y en qué necesitamos mejorar. Quizá también nosotros hemos ayudado a construir esta retórica grandilocuente o nos hemos despistado un poco y no hemos sabido ver lo que se escondía detrás de las palabras.

En mi opinión, analizando lo que ha sucedido, creo que hay una cuestión clave que necesita ser aclarada para corregir el desenfoque en materia de RSE. La RSE es un modelo de gestión, una filosofía organizacional que implica una manera de hacer las cosas en las corporaciones. Y, cuenta con diferentes herramientas, quizá la más conocida sea las Memorias de RSE como instrumento de comunicación de la apuesta de la empresa en estos temas.

Pero intuyo que se ha tomado la parte por el todo. Es decir, se han desarrollado y puesto mucho énfasis en las herramientas, que no digo que esté mal, pero se olvidó que éstas si no tiene detrás un por qué y un para qué acaban sirviendo para bien poco y tienen un recorrido escaso, habitualmente muy ligado a las modas. Por tanto, propongo, como reza la última moda en gestión, el back to basics; repensar que propone la ética empresarial y el modelo de empresa socialmente responsable, o responsable sin más, porque también creo que la inclusión del término social en el concepto ha despistado a algunas organizaciones, invitándoles a fijarse solamente en lo que ocurría de puertas hacía fuera y olvidando que dentro de casa solemos tener, casi siempre, bastante trabajo.

Roberto Ballester es Gerente de la Fundación Étnor (Ética de los Negocios y las Organizaciones)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Bernardo Kliksberg presenta el “V Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en RSE”

 Tras la realización con éxito del “IV Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en Responsabilidad Social Empresarial”, en el que se postularon 317 docentes de 16 países de Iberoamérica, y se seleccionaron 196 docentes para participar en el Programa, en su mayor parte provenientes de las universidades adscritas a REDUNIRSE, su codirector Bernardo Kliksberg ha dado a conocer hoy a través de un escrito la convocatoria del “V Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en Responsabilidad Social Empresarial”, que se realizará del 14 de febrero al 9 de junio de 2011.

Organizado por REDUNIRSE, red constituida actualmente por 202 universidades de 20 países de América Latina, España y Portugal, con el apoyo de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y el Fondo España-PNUD Hacia un desarrollo integrado e inclusivo para América Latina y el Caribe, el Programa de Formación de Formadores en RSE, de carácter virtual, tiene como objetivo primordial apoyar a las universidades en el fortalecimiento de sus capacidades para enseñar esta nueva área de conocimiento al mejor nivel internacional, y contribuir así a reforzar el liderazgo de las universidades iberoamericanas en esta materia.

Como destaca Kliksberg, el programa -diseñado para 17 semanas lectivas y dirigido a profesores/as e investigadores/as universitarios en activo provenientes de distintas disciplinas- se estructura en tres módulos: conceptual, instrumental y de análisis-construcción de casos. Los tres módulos están secuenciados temáticamente y permiten avanzar desde el conocimiento y debate sobre las distintas perspectivas y las recientes contribuciones al tema de la RSE hasta las pautas para la construcción y el análisis de casos y prácticas de RSE, pasando por el análisis del modelo de gestión de la RSE en las organizaciones y sus principales actores, estrategias e instrumentos. Además, esta V edición del Programa de Formador de Formadores en RSE también será inaugurada con las conferencias magistrales del premio nobel Amartya Sen, del premio nobel Joseph Stiglitz y del propio Bernardo Kliksberg. Los/as docentes universitarios que completen el programa recibirán un diploma expedido por PNUD/AECID/ Fondo España-PNUD, así como también un certificado de posgrado expedido por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Para poder participar, las propuestas de cada universidad deben llegar antes del 11 de enero de 2011, rellenando la solicitud de inscripción online directamente en el sitio www.redunirse.org con los datos de los profesores postulados y enviándola junto con la carta aval firmada y escaneada -cuyo formato se acompaña- a la siguiente persona y dirección: Carla Crocco, crocco@econ.uba.ar

Puede solicitarse cualquier información adicional a Sonia Ortiz Arcos (Fondo España-PNUD) sonia.ortiz.arcos@undp.org

martes, 23 de noviembre de 2010

Próxima presentación del libro "Ética profesional de los profesores"

 El próximo jueves 2 de diciembre a las 19:30, en La Casa del Libro de Valencia (Paseo Ruzafa 11), tendrá lugar la presentación del libro de Emilio Martínez Navarro "Ética profesional de los profesores" (Bilbao, Desclée De Brouwer). Una obra que analiza la ética de la profesión docente en el contexto de una sociedad pluralista, atendiendo cuestiones relevantes como el bien interno de la docencia, las actitudes éticas del profesor con sus alumnos, y los conflictos éticos en la enseñanza.

El evento contará con la presencia de Adela Cortina, Catedrática de Ética de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR, y de Augusto Hortal, Director de la colección “Ética de las Profesiones” de la editorial Desclée De Brouwer.

Más información sobre el libro en la web oficial de Emilio Martínez [ver] o en la propia editorial Desclée De Brouwer [ver]

lunes, 22 de noviembre de 2010

Curso para elaborar informes de responsabilidad

 La UNIETHOS, organización vinculada al Instituto ETHOS (Brasil) realiza entre los días 1 y 2 de diciembre próximo el curso de formación "Relatorio de Sostenibilidade GRI", que visa preparar gestores para la elaboración de sus relatórios de sostenibilidad en base a la metodología internacional establecida por el GRI (Global Reporting Initiative).

Para más información, pongase en contacto con la entidad organizadora:

- Correo Electrónico: atendimento@uniethos.org.br


viernes, 19 de noviembre de 2010

La gestión ética de los territorios

 La gestión de un territorio está relacionada a numerosas cuestiones, algunas de ellas de corte político y económico. Y, por esto, una reflexión profunda exige definir un horizonte de actuación que ayude a analizar si se está avanzando o retrocediendo en la aplicación del modelo de gestión elegido. En este sentido, si queremos pensar en el futuro de nuestro territorio haría falta una nueva alianza entre la administración pública, las empresas y la sociedad civil. Una alianza que sea capaz de frenar esta peligrosa tendencia de desmoralización de la vida pública. Y alcanzarla depende del protagonismo de la sociedad civil que es decisivo en la promoción del cambio.

Actualmente la situación de crisis económica por la que pasan las sociedades - y se refleja principalmente en los ámbitos locales – parece ser el punto de partida de los problemas políticos y sociales que se están viviendo. Sin embargo, el proyecto de repensar nuestras sociedades exige asumir una crisis de sentido de la democracia, de su legitimidad, la cual se fortalece en función de una percepción social de que la política está en manos de la economía lo que genera una crisis de confianza de las personas en sus representantes. A su vez, también una crisis social que se presenta a través de la atomización social que se vive en nuestras sociedades, en donde el individualismo y el egoísmo son los protagonistas de nuestras actuaciones. No se debe olvidar que la economía está relacionada intrínsecamente con la política y la política con la sociedad.

Por esto, para llevar a cabo una propuesta de desarrollo para nuestros territorios es importante empoderar a las personas y a las instituciones. Se trata de otorgarles poder para que se hagan responsables de parte de la vida pública y protagonistas de sus propios proyectos de vida. Previamente conviene pues tener en cuenta que, a diferencia de lo que se suele pensar, la responsabilidad pública y la responsabilidad estatal son dos ámbitos distintos y, los políticos no son los únicos responsables del ámbito público. La gestión de lo público es responsabilidad de los políticos, sin embargo la sociedad es responsable de la toma de decisión de como es la ciudad que se quiere construir. En otras palabras, cómo es la ciudad en la que quiere vivir.

Siendo así, se intentará explicar la aportación que se pretende hacer a través de una metáfora que es la de la construcción de la casa, ésta entendida como espacio común de convivencia. Para ello, la argumentación que sigue se dividirá en seis pasos. Un primer paso es preguntarse sobre qué tipo de casa se quiere construir. Y la respuesta podría ser que queremos una sociedad que sea capaz de generar las posibilidades para que todos puedan llevar a cabo su proyecto de vida buena dentro de ella, lo que se entendería como una sociedad justa.
El segundo paso es elegir dónde queremos construir, y es el momento de definir una apuesta fuerte por lo local, y preguntarnos qué están haciendo los organismos estatales y los empresarios para potenciar la edificación de las ciudades.

El tercer paso requiere definir las bases de la casa, que serán los valores morales que sean compartidos, como: la inclusión, la participación, la reciprocidad y la responsabilidad. Una estructura que debe ser fuerte y bien definida con bases sólidas para que sea posible sostener las estructuras que se construirán a continuación.

Un cuarto paso implica elevar los pilares de sostén de la casa, que no son más que las instituciones pensadas y diseñadas desde los siguientes principios: transparencia y control de las actividades, apertura al diálogo con la sociedad mediante mecanismos concretos que fomenten y permitan la participación activa de la sociedad.

Un quinto paso implica la construcción de las paredes de la casa, y aquí nos referimos a la ética profesional, es decir a la responsabilidad que tenemos como profesionales de las diversas áreas. Considerando que el hacer bien nuestro trabajo es colaborar directamente en lo público.

Y, finalmente, tendremos que techar la casa y aquí es donde situamos la educación. Esta es la condición para que construyamos nuestro carácter, pues uno no nace sabiendo ser un buen ciudadano. La educación es la única capaz de transformar este ciclo vicioso entre la economía, la política y lo social en un ciclo virtuoso. Todo ello, siempre considerando que la base de nuestra construcción son los valores morales compartidos y que, sin ellos, la cimentación de nuestra casa –nuestro territorio – será muy difícil de conseguir.



García-Marzá es catedrático de Ética Empresarial de la Universitat Jaume I y director de proyectos de la Fundación Étnor


Artículo publicado en el periódico Mediterraneo el 25 /04/10



martes, 16 de noviembre de 2010

"Justicia Cordial", último libro de Adela Cortina

 “Justicia Cordial”(Madrid, Trotta, 2010), de Adela Cortina , es una obra cuyo objetivo principal es diseñar los trazos de una sociedad cordialmente justa en sus principales dimensiones: ética cívica, éticas aplicadas, ciudadanía, democracia comunicativa, derechos humanos, relación con los animales y el horizonte de una justicia mundial.

Para ello, la autora toma como referente un concepto de justicia que nace de una razón cordial y compasiva, una propuesta que ha ido desarrollando desde, sobre todo, la publicación de su libro Ética cordial (Premio «Jovellanos» de ensayo 2007)

El libro ha sido publicado por la editorial Trotta y puede ser adquirido en los diferentes centros de distribución habituales o en la propia editorial a través de internet [editorial Trotta]

lunes, 15 de noviembre de 2010

La Inversión Socialmente Responsable llega a los 5 billones de euros en 2009

 En un estudio recientemente publicado por Eurosif (European Sustainable Investment Forum), la organización destaca que la inversión socialmente responsable en Europa alcanzó la cifra de los cinco billones de euros a 31 de diciembre de 2009. Estos números indican la duplicación en estos tipos de inversiones en relación al último informe publicado por la misma organización, que en 2007 indican que las inversiones llegaban a los 2,7 billones de euros.



viernes, 12 de noviembre de 2010

Frankenstein: el origen de la Neuroética

Adela Cortina, 12/11/2010
 En 2002 nace un nuevo saber, la Neuroética, en un congreso organizado por la Fundación Dana, interesada por las neurociencias. El congreso se celebra en San Francisco, con la asistencia de un buen número de especialistas, dispuestos a presentar en sociedad a la recién nacida, que tendrá por delante una apasionante tarea: no solo se ocupará de evaluar éticamente las investigaciones y las aplicaciones en neurociencias, sino también de tratar problemas fundamentales de la vida humana en los que está implicado el cerebro, como la libertad, la conciencia, el yo, la relación mente-cuerpo o las bases cerebrales de la moral.

Desde el congreso fundacional han aumentado exponencialmente las instituciones y publicaciones dedicadas al tema, llegando en ocasiones a la convicción de que la Neuroética es al siglo XXI lo que la Genética fue al XX, el gran reto que las ciencias plantean a la ética, ahora gracias al avance de las neurociencias.

El abanico de aplicaciones que abre el nuevo saber es inmenso, pero de entre ellas una se ha convertido en el asunto estrella: el enhancement, la posible mejora de las capacidades humanas interviniendo en el cerebro, el perfeccionamiento de facultades normales, y no solo la curación de patologías. La perfectibilidad del hombre, el gran reto del siglo XXI, las virtualidades y los límites de conseguir hombres y mujeres mejores interviniendo en el cerebro.

¿No desearía usted que le insertaran un chip para hablar inglés sin necesidad de academias? ¿No querría recuperar aquella fabulosa memoria de la juventud? Si la nueva Genética preparaba el Mundo feliz que diseñó Aldous Huxley, las neurociencias permitirían encarnar por fin el sueño del doctor Frankenstein.

Porque según cuenta uno de los fundadores de la Neuroética, William Safire, el nuevo saber nació en realidad en 1816 con el Frankenstein de Mary Shelley. ¿Lugar? Villa Diodati, en los alrededores de Ginebra. Allí se han reunido Lord Byron, Shelley, Polidori y Mary, que más tarde llevaría el nombre de Mary Shelley. El mal tiempo les obliga a permanecer en la villa y deciden hacer la apuesta de escribir cada uno un relato de terror. Al finalizar la estancia solo Mary ha sido capaz de terminar ese relato Frankenstein: el Prometeo moderno, con el que, al parecer, y sin ella saberlo, nació la Neuroética.

Claro que contar de este modo la prehistoria del nuevo saber puede parecer disuasorio, que es un intento de prevenir contra las posibles consecuencias nefastas de la tarea prometeica de intentar crear hombres más perfectos, porque puede llevar a producir monstruos. Como ella misma confiesa, Mary había leído los trabajos de Erasmus Darwin, el abuelo de Charles Darwin, sobre la creación de la vida artificial, y los toma como base para su obra. Por eso, aunque empieza escribiendo una historia de terror, va pasando poco a poco a contar un relato sobre la perfectibilidad del hombre y acaba descubriendo que el presunto hombre más perfecto no es más que un monstruo. Se trataría a fin de cuentas de una novela educativa más, con una moraleja que convendría recordar en el siglo XXI, cuando las técnicas de neuroimagen permiten conocer más a fondo el cerebro y se hacen posibles intervenciones de mejora. Agitar el espantajo del monstruo de Frankenstein sería la forma de prevenir frente a esta nueva tarea prometeica.

Pero no es este el mensaje que encontrará en la novela de Shelley quien no solo lea el comienzo, sino que llegue hasta el final. Sin duda la criatura de Frankenstein es un hombre distinto de los conocidos, más perfecto en algunas de sus capacidades, pero, precisamente por eso, no puede encontrar a ningún semejante, nadie puede reconocerle como un igual en humanidad. Y el hilo conductor de la novela es la búsqueda desesperada de un igual en quien poder reconocerse, a quien poder estimar y de quien recibir estima. Al final del relato el monstruo maldice a su creador por haberle creado con un gran anhelo de felicidad y sin los medios para satisfacerlo: le ha dado grandes capacidades, pero no la posibilidad de encontrar a un igual con el que compartir vida y destino, no hay derecho a crear a un ser sin ofrecerle a la vez los medios para ser feliz.

Ese era en realidad el mensaje de Mary Shelley: que los miembros y los órganos de un ser humano, incluido el cerebro, pueden ser muy perfectos, pluscuamperfectos, pero nada garantiza que su vida sea una vida buena si no puede contar con otros entre los que saberse reconocido y estimado. "El ángel rebelde -dirá el monstruo de Frankenstein- se convirtió en un monstruo diablo, pero hasta ese enemigo de Dios y de los hombres cuenta en su desolación, con amigos y compañeros. Yo estoy solo".

Tal vez este debiera ser el mensaje de una Neuroética pensada en serio, prometedora en tan gran cantidad de posibilidades, cuidadosa de esa dimensión del reconocimiento mutuo sin la que la felicidad flaquea. Tal vez sea ese el modo de superar el fracaso de Frankenstein en un proyecto de vida, no tanto más perfeccionada, como buena.


Adela Cortina es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, miembro de la Real Academia de las Ciencias Morales y Políticas, y directora de la Fundación ÉTNOR.


Artículo publicado en el periódico El País el 17/10/2010


jueves, 11 de noviembre de 2010

García-Marzá: "Es necesario gestionar la ética para frenar la erosión continuada de la confianza en las farmacéuticas"

 El pasado lunes 8 de noviembre tuvo lugar en la Llotja del Cànem en Castellón la mesa de debate “La industria farmacéutica, hoy”, que forma parte del Club de Debate organizado por el programa Campus Obert de la Universitat Jaume I.

En la ocasión han intervenido: Domingo García-Marzá, Catedrático de Ética de la Universitat Jaume I; José Eduardo Clérigues, director general de Farmacia y Productos Sanitarios de la Generalitat Valenciana; Paloma Fernández Cano, responsable de Relaciones Institucionales de MSD -Merk Sharp & Dohme- en la Comunidad Valenciana y, Luís Lizán, profesor asociado de la UJI y coordinador del Máster Universitario de Investigación en Atención Primaria. La moderación estuvo a cargo de Carmen Tomás, periodista del periódico Mediterráneo.

Entre los temas más destacados por los ponentes estuvo la cuestión de la gestión de las industrias farmacéuticas y sus retos ante las nuevas exigencias políticas y sociales. Una temática que, desde el punto de vista de la ética, fue abordada por García-Marzá. En su intervención, el catedrático de ética de la Universitat Jaume I destacó la necesidad que tiene hoy en día toda empresa de gestionar la ética para generar confianza. Por ese motivo, es importante que la industria farmacéutica emprenda un proyecto sólido de responsabilidad social empresarial que sea capaz de superar la actual “erosión continuada de la confianza” en la cual está cada vez más inmersa.

En este sentido, García-Marzá destacó tres importantes pasos que deben ser dados para la implementación de un proyecto de gestión ética y responsable de las organizaciones. El primero de ellos sería la “mejoría de la responsabilidad de las propias empresas”. El segundo paso gira en torno al tema de que “la transparencia es fundamental”, y “es directamente proporcional a la confianza”. Y, el tercer paso sería la implementación de una propuesta de gestión que tuviera en cuenta “la idea de trabajar empresas abiertas que son capaces de trabajar en corresponsabilidad, por ejemplo, con la propia administración pública, con las universidades, con asociaciones de consumidores, con hospitales, etcétera.”

Para finalizar, García-Marzá puntualizó “combinar negocio y salud es posible, pero para que estas empresas lo puedan hacer de forma responsable requieren también de la colaboración de las administraciones y de la sociedad civil”.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lanzamiento del Informe sobre Desarrollo Humano 2010 Naciones Unidas

 El 4 de noviembre se celebró el lanzamiento de la Edición del Vigésimo Aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, titulada “La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano” en la sede de las Naciones Unidas. La presentación corrió a cargo del Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, la Administradora del PNUD Helen Clark y el premio Nobel Amartya Sen.

Jeni Klugman, principal autora del IDH 2010, expuso las principales conclusiones, entre las que se incluye su reveladora revisión de los datos relativos al desarrollo global y las tendencias de las últimas décadas. Asimismo, presentó nuevos índices de desarrollo humano, por ejemplo, el Índice Multidimensional de la Pobreza (MPI, por sus siglas en inglés). Como parte de la conmemoración del vigésimo aniversario, la Oficina encargada del Informe sobre Desarrollo Humano volverá a publicar todos los IDH anteriores en formato PDF y libro electrónico, que se podrán descargar gratuitamente.

El primer Informe sobre Desarrollo Humano, publicado en 1990, comenzó con una premisa simple que ha orientado todo su quehacer posterior: “La verdadera riqueza de una nación está en su gente”. Al corroborar esta afirmación con un cúmulo de datos empíricos y una nueva forma de concebir y medir el desarrollo, el Informe ha tenido un profundo impacto en las políticas de desarrollo en todo el mundo.

Esta edición especial conmemorativa del vigésimo aniversario contiene algunos comentarios introductorios de Amartya Sen, economista ganador del Premio Nobel, quien trabajó con el fundador de la serie, Mahbub ul Haq, en la concepción del primer Informe sobre Desarrollo Humano e inspiró y participó en varias de sus ediciones posteriores.

El Informe 2010 mantiene la tradición de ir más allá del paradigma del desarrollo. Por primera vez desde 1990, hace un recuento exhaustivo de las últimas décadas y reconoce tendencias y patrones muchas veces inesperados que aportan lecciones importantes para el futuro. Esta diversidad de caminos hacia el desarrollo humano demuestra que no existe una fórmula única para el progreso sostenible, y que es posible y se han logrado avances extraordinarios a largo plazo aún sin un alto nivel de crecimiento económico.

Mirando más allá de 2010, este Informe analiza aspectos cruciales del desarrollo humano, desde las libertades políticas y el empoderamiento hasta la sostenibilidad y la seguridad humana –y esboza un programa más amplio de investigaciones y políticas para responder a estos desafíos.
Según escribe Amartya Sen: “Veinte años después de la publicación del primer Informe sobre Desarrollo Humano, los logros conseguidos ameritan grandes celebraciones. Pero también debemos mantenernos alerta para encontrar formas de mejorar la evaluación de las adversidades de antaño y de responder a las nuevas amenazas que ponen en riesgo el bienestar y la libertad humana”.


Fuente: PNUD [ver]

martes, 9 de noviembre de 2010

"Economía Civil. Eficiencia, Equidad, Felicidad Pública"

 “Economía Civil. Eficiencia, Equidad, Felicidad Pública” es un interesante libro de Stefano Zamagni y Luigino Bruni cuya primera edición en castellano vio la luz en 2007 gracias a la Editorial Prometeo.

La obra trata sobre las relaciones de reciprocidad que se establecen en el ámbito tanto social como económico, desarrollando con ello una concepción de economía civil basada en el pensamiento del Humanismo civil del siglo XV. En suma, el libro busca indagar en un camino de desarrollo económico diferente al propuesto por la teoría neoclásica tradicional, capaz de hacer del mercado tanto un encuentro de intereses como, y sobre todo, de gratitudes cuyo propósito sea la construcción de la felicidad pública a través de la autorealización de los participantes. (Buenos Aires, Prometeo, 2007).

Actualmente el libro en castellano se encuentra agotado, pero puede contactarse con la editorial Prometeo para conocer la fecha de reedición programada [contactar]

lunes, 8 de noviembre de 2010

FEAPS CV da a conocer su memoria de responsabilidad

 FEAPS CV ha dado a conocer todas sus actuaciones en materia de responsabilidad social, a través de la publicación de su primera memoria de Responsabilidad Social Organizativa. La Federación de Asociaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual de la Comunidad Valenciana (FEAPS CV), pretende evidenciar y dotar de mayor transparencia su quehacer cotidiano entre sus grupos de interés; familias, personas con discapacidad, profesionales, voluntarios, miembros de junta directiva, asociaciones….

Esta memoria recoge las actuaciones realizadas en materia social, económica y ambiental así como los compromisos adoptados para el próximo año 2011. Como dice la presidenta de la entidad, Pepa Balaguer, “hemos creído en la ética y aunque aun nos queda mucho por hacer, hemos sido capaces de elaborar un Código ético, que nos recuerda que en nuestro trabajo no todo vale”.

La pretensión del movimiento asociativo FEAPS es invertir en el presente y en la mejora del futuro los recursos existentes y los que se obtengan de trabajar en esta línea. La memoria de Responsabilidad Social de FEAPS CV es un instrumento de evaluación y valoración de la dimensión ética de la organización. Ha sido reforzada con los indicadores del nivel B pertenecientes a la metodología del Global Reporting, y los indicadores de discapacidad de la Fundación ONCE, con el fin de responder de forma más eficaz a la confianza depositada de los grupos de interés en la federación y difundir estos valores de responsabilidad social en el movimiento asociativo. Es una herramienta de comunicación clave para mejorar la gestión de la confianza y la transparencia, entendida como la capacidad de devolver a sus públicos una respuesta a esos intereses y necesidades que fueron depositados en la organización.

¿Qué es FEAPS CV FEAPS Comunidad Valenciana?
Es la Federación de Asociaciones en favor de las Personas con discapacidad intelectual de la Comunidad Valenciana. Una organización no gubernamental, sin ánimo de lucro, además de la entidad más representativa del sector en la Autonomía. La constituyen un total de 52 Asociaciones, más de 8000 socios y 6000 usuarios, 120 Servicios de atención directa y casi 1500 profesionales. FEAPS CV se constituye en 1988 con Entidades de Castellón, Valencia y Alicante con el fin de dar servicio a las Asociaciones que la integran, a Padres de Personas con discapacidad intelectual y a las propias Personas con discapacidad para hacer un frente común de defensa y reivindicación ante los organismos competentes. Cabe destacar que FEAPS CV es miembro constituyente del Comité Español de Representantes de Minusválidos de la Comunidad Valenciana, CERMI-CV y es una entidad más de las 19 que existen en todo el territorio nacional y que conforman el Movimiento Asociativo FEAPS representado por la Confederación Española de Organizaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual.


FEAPS CV: Federación de Asociaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual de la COMUNIDAD VALENCIANA

viernes, 5 de noviembre de 2010

Trabajos con apoyo, Empresas con apoyo

Mónica Gassent, 05/11/10
 Con la que está cayendo en el terreno laboral, sólo nos faltaba poner el dedo en la llaga y empezar a hablar de un colectivo como son las personas con discapacidad intelectual, que presenta tasas de actividad y empleo por debajo de la población en general. El INE, Instituto Nacional de Estadística, indica que la tasa de inactividad del colectivo ronda el 44% frente al 30% de la población general entre otros datos de interés.

La máxima de que el trabajo es un elemento clave en la vida de cualquier persona rige igual para muchas de las que tienen discapacidad cuyo proyecto de vida pasa por el empleo. Sin embargo, hay que ser conscientes de las dificultades con las que se encuentra este colectivo para acceder a él y mantenerlo. Las propias personas con discapacidad intelectual se plantean “¿qué podemos hacer los miembros integrantes de una asociación, para que si una empresa lanza una oferta de trabajo en la que solicita a un discapacitado, confíe en que podemos realizarlo en lugar de ponernos barreras?”, estas palabras de Máximo Martí, usuario de ASMISAF; hacen que, desde las entidades del sector de la discapacidad, nos planteemos que es imprescindible informar u obtener mayor visibilidad en el mundo empresarial e incluso ofrecerles un proceso más sencillo para la contratación y más concretamente en las PYMES que configuran el 98% del tejido empresarial de nuestro entorno.

Las empresas, desde la perspectiva de la creación de empleo, tampoco están atravesando una etapa sosegada; no obstante, es un hecho que algunas de ellas, desde su política de responsabilidad social, están orientando su demanda de trabajadores con discapacidad gracias a asociaciones o fundaciones especializadas en formación y asesoramiento de este colectivo. Varios ejemplos fueron expuestos en la Jornada sobre Integración Laboral de Personas con discapacidad realizada en Quart de Poblet el pasado mayo. Sin embargo, también se advirtió en dicho foro que queda mucho por hacer sobre todo cuando hablamos de discapacidad intelectual. Es obvio que no todas las empresas presentan la misma predisposición a la hora de la contratación. Por eso es más habitual encontrarnos con opiniones de empresarios del tipo de: “Si ya es difícil contratar a una persona normal, pues imagínate a un discapacitado”; impresiones de dirigentes que nunca o alguna vez se han planteado insertarlos en la plantilla de su organización. Este tipo de comentarios, resume la percepción de las empresas sobre la inserción de colectivos en riesgos de exclusión. En primer lugar, manifiestan desconocimiento de la discapacidad, miedo e inseguridad y por otra parte, plantean la inserción como un gasto y no como una inversión, entre otros pretextos.

En resumen, a pesar de que los empresarios vean en esta práctica una forma positiva de hacer bien las cosas, terminan en gran parte, remitiendo a excusas como las anteriores. Sin embargo, la administración pública ha dado un salto cualitativo en la integración realizando la primera convocatoria de oposiciones pensada y diseñada para el colectivo de la discapacidad intelectual. Una iniciativa respaldada con la inserción de cláusulas sociales en la misma y que puede servir de ejemplo y/o requisito para sus colaboradores (proveedores, subcontratas, concursos públicos, etc.).

Hoy en día, no podemos excluir la discapacidad y otros colectivos de la reivindicación de derechos laborales, de la responsabilidad social de las empresas y menos de la sociedad en general. No gestionar bien la diversidad de personas, implica generar conflictos, mermar el clima laboral y perder oportunidades de negocio. Gestionarla bien, aumenta la productividad, genera una ventaja competitiva en el mercado laboral y en los mercados de consumo y, por supuesto, la mejora de la imagen y la comunicación de la empresa en base a unos valores corporativos solidarios. FEAPS Comunidad Valenciana, como sus entidades asociadas conocedoras de la actual situación, quieren llamar la atención de las empresas y extenderles la mano, siempre que estén dispuestas a optar por una inserción responsable. Es básico para ambos buscar alianzas con el fin de generar nuevas oportunidades y posibilitar, como agentes activos de la ciudadanía que son las empresas y el tercer sector, una transformación social. De este modo, la alianza o el apoyo mutuo se transforman en un instrumento vivo, eficaz y por supuesto, en coherencia con la responsabilidad social.


Mónica Gassent es la responsable de RS de FEAPS-CV


Artículo publicado en el periódico Mediterráneo el 31/10/2010

jueves, 4 de noviembre de 2010

I Seminario de ética y neurociencias: aplicaciones a la economía y a la política

 El pasado miércoles 3 de noviembre, Patrici Calvo, becario de investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, abrió el I Seminario de ética y neurociencias: aplicaciones a la economía y a la política realizado por el Grupo de Investigación de “Ética y Neurociencias: La aportación de la neuroeconomía a la dimensión ética del diseño institucional” de la Universitat Jaume I con su propuesta "La empresa y la economía desde el principio de reciprocidad".

El ponente presentó el estudio que ha llevado a cabo sobre el principio de reciprocidad desarrollado por Stefano Zamagni, uno de los teóricos que más lo ha trabajado en los últimos tiempos tanto desde el punto de vista teórico como práctico, con el objetivo de precisar hasta qué punto puede éste aportar propuestas plausibles a la Ética Empresarial y la RSE en sentido dialógico en la reflexión y justificación de las conductas responsables de y en las empresas.

Durante la exposición y el posterior debate, se destacaron las aportaciones de las neurociencias –sobre todo de la neuroeconomía- a la justificación de la necesidad de una economía y una empresa basada no sólo en el principio de intercambio de equivalentes, sino también, y sobre todo, en el principio de reciprocidad. Calvo destacó en su intervención que la introducción de otros campos de estudio en la teoría de los juegos como la psicología, la sociología, la biología evolutiva, la filosofía moral o, en última instancia, la neurología –a través de la teoría neuronal de los juegos- ha permitido constatar empíricamente que, en primer lugar, las conductas económicas no responden tácitamente a un modelo único de ser humano, un individuo que actúa en el mercado por y para sí, guiado exclusivamente por una racionalidad estratégica y, en segundo lugar, las conductas humanas dentro de la economía y de la empresa son mucho más complejas de lo que ingenuamente se pensaba en un primer momento.

Calvo explicó como, ante la aparente imposibilidad de comprender en su totalidad el proceso económico moderno desde un enfoque basado únicamente una racionalidad estratégica, es cada vez más notable la literatura especializada que se decanta por la necesidad de dilucidar un nuevo tipo de racionalidad económica que no ancle sus raíces en la devaluada figura del homo economicus. Una racionalidad no exclusivamente estratégica que permita comprender mucho mejor la complejidad de las conductas humanas en contextos económicos y, con ello, la insostenibilidad actual del sistema y de las instituciones, organizaciones y empresas del mercado.

Como conclusión de la primera sesión del I Seminario de Ética y neurociencias: aplicaciones a la economía y a la política, Calvo apuntó que “ampliado el marco de posibilidades al desterrar la visión autista que ha caracterizado el pensamiento de la escuela neoclásica, fundamentada en la racionalidad del homo economicus, se abre la posibilidad de que, por una parte, los comportamientos éticos de las empresas dejen de verse como un pasivo que minimiza o ralentiza la consecución del beneficio económico; por otra, que el uso de la razón práctica y la razón expresiva entre otras dejen de estar condicionadas en contextos económicos por el trato de favor dispensado a la razón estratégica o técnica; y finalmente, que puedan ser atendidas sin ningún tipo de agravio aquellas actitudes que, siempre dentro de un marco normativo, resulten más ventajosas para la empresa en cada momento y en cada caso concreto y que redunden tanto en la sostenibilidad de éstas —económica, legal y moral— como en el bien-estar y el estar-bien de las personas implicadas”.